sábado, 27 de julio de 2013

Y con tus ojos apretaste mi corazón hasta extraerle colores, pinta nubes en el suelo con ellos, dibuja un reloj sin minutero. Deten el tiempo. Hazme florecer entre rimas, enséñame de tus acordes. Atiende a esta cita casual y sin compromisos, te ofrezco sorpresas y nadar en un espejo. Cuéntame la historia de las cicatrices que cubren tu cuerpo, de los viajes que hiciste sin maleta, de como se ve la realidad ¿Tonalidades o blanco y negro? Invitame a seguir el camino de las calles que no guían a ningún lugar, conquistemos la nada y seamos parte de su patria, inventemos un himno de tres palabras, pinta la bandera en mi espalda mientras yo narro la historia de dos seres sin gloria que todas las mañanas se abrazan celebrando que se conocieron. Maticemos el atardecer y redefinamos todas las palabras de acuerdo a como fue la ultima impresión de ellas, repitelas hasta que no tengan sentido. Conduceme por un lugar que no conozca susurrame al oído surrealidades, cuéntame una y otra vez de la vida sin mi. Dime que esta noche, no es la noche de siempre. Déjame escoger el pigmento del cielo, construyamos constelaciones, seamos pequeñas divinidades de un gran mundo ajeno a nuestros sueños.

miércoles, 17 de julio de 2013

Me parecía maravilloso, maravillosamente maravilloso. Todos mis pasos habían juntado nuestros caminos que en alguna otra vida se habían separado siendo el mismo, los acordes iban al mismo ritmo en dos canciones distintas, las mismas cicatrices, eramos el mismo mapa. Solíamos caminar bajo la misma noche para despertar a horas idénticas. Claramente tenia sus pasiones y yo las mias. Su vida llego al climax en el mismo momento que la mia... Era inquietante, muy inquietante y no sabría realmente cuanto lo era si no pasaba de sólo clavar mis pupilas en las suyas. De hecho el me parecía sorprendentemente... sorprendente. Me hacia creer en cosas que jamás me imagine, podía leer mi historia a través de sus ojos, el podía contar la mía sin saber mi nombre. Se ocultaba a la luz del día y tuve que entrecerrar los ojos para saber que no era mi reflejo sino de esas coincidencias que te hacen creer en la credulidad misma. El era magneticamente misterioso y finalmente descubrí, que era muy extraño encontrarse a si mismo en el mismo momento que también te encuentras en otra piel [Y un día caminando por el puente me pregunté si era verdad eso de que las almas caen en distintos cuerpos]