Los adoquines brillan hoy, visten su traje de gala. Celebrando mi locura, mi delirio, mi contradicción mientras camino contando las gotas de agua al caer de un cielo que no puedo mirar, veo el suelo luces reflejadas en la acera. En estos momentos mi conciencia se consume como el cigarro que encienden más allá.
Se revientan las gotas, se revientan las luces. Es hora de despertar [en más de un sentido]
No hay comentarios:
Publicar un comentario